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8 de agosto de 2025

Qué ver en Barcelona, ¿por dónde empezar en esta ciudad que ofrece tanto?

Visita al Parc Güell Barcelona

Barcelona. Barna. Bcn. Una palabra que supone tener un millón de posibilidades. Rutas por sus barrios, mar, montaña, gastronomía, alojamiento de todo tipo, tiendas, oferta cultural inmensa, pueblos cercanos... Cualquier viajero que pase por ella habrá de escoger entre muchísimas alternativas.

Interior del Hospital Sant Pau Barcelona
Entre toda esta montaña de opciones, la mejor idea es ponerse a filtrar tanta información y organizarnos. En Internet, como siempre, podemos encontrar respuestas a nuestras preguntas viajeras. En la wikipedia o en la web Barcelona Turisme (ticad en los nombres para acceder a las webs) tenemos mucha información útil para planificar nuestro viaje y conocer un poco más la ciudad por adelantado. 

En cuanto al alojamiento, ¡hay miles de opciones! Podéis dar un vistazo en webs especializadas como Trivago y escoger, usando sus filtros, lo que más se ajuste a lo que buscáis. ¿Gastronomía? La pregunta es: ¿qué país queréis degustar? En barrios como el de Gracia hay restaurantes de casi todas las partes del mundo. Uno de mis favoritos es el restaurante libanés Ugarit, con distintas localizaciones en Barcelona. Pero lo cierto es que se puede degustar cualquier país a lo largo y ancho de la ciudad.

15 de agosto de 2015

Ruta por la Costa da Morte: de Muros a Cabo Fisterre

El segundo día de ruta por la Costa da Morte nos llevó al sur (el primero estuvimos en Muxía). Empezamos por Muros, un pueblo precioso, alegre, con mucha actividad y que, además, coincidió en que era día de mercado. Dejamos el coche a la entrada del pueblo y paseamos por los puestos del mercadillo al mismo tiempo que no perdíamos de vista el puerto, el mar y los miles de mejillones que había en las rocas.








En Muros hay mucho que ver y visitar. A un corto paseo está el barrio A Virxe do Camiño, donde está la iglesia santuario con el mismo nombre y del siglo XVI. Ya en el casco histórico de Muros, recorrimos muchas de sus calles, con casas preciosas con balconadas y galerías blancas llenas de flores. En la bonita y alegre Plaza de Galicia hicimos un alto en el camino para refrescarnos, ya que el calor era increíble. Entramos a conocer el edificio del Mercado de abastos y seguimos nuestro paseo hasta la zona alta del pueblo. Allí entramos a la capilla de Nuestra Señora de las Angustias, donde una guía local nos explicó su historia. De allí, serpenteando por las callejuelas, fuimos a la iglesia de Muros, que se conocía como la Colegiata de Santa Maria do Campo. Desde la torre del campanario se puede admirar una vista fantástica de toda la localidad, su puerto y las montañas.

9 de junio de 2015

Circo del Sol: Amaluna

Este fin de semana nos ha tocado Madrid en plan viaje exprés. No ha llegado ni a dos días, ¡pero hay que ver lo que cunden si te organizas! Hemos visto el Circo del Sol, hemos entrado en el Museo del Prado, paseado por Sol, Plaza Mayor y barrios de La Latina y de Las Letras. Hasta nos ha dado tiempo a tapear por la zona del Mercado de San Miguel ¡yujúuuu! :)

El motivo de la visita a Madrid ha sido ir a ver el nuevo montaje del Circo del Sol, Amaluna, que ha tenido allí su estreno europeo. El espectáculo cuenta la historia de una isla mágica, habitada solo por mujeres, donde la luna y sus fases rigen la vida. Próspera es la sacerdotisa o reina de la isla y tiene una hija, Miranda, a la que le ha llegado el momento de pasar por una especie de ritual de bautismo-bendición y que es uno de los momentos más especiales de Amaluna. La tranquilidad de la isla se ve alterada en todos los sentidos cuando, tras un naufragio, desembarca un grupo de hombres dirigidos por un pirata. Con ellos aumenta la acción y también el humor y el amor :)

El montaje está muy bien, especialmente el vestuario y caracterización de los personajes, pero lo que más nos ha gustado de Amaluna ha sido la música. Varias cantantes, guitarristas, una chelista e incluso una batería están dos horas poniendo la banda sonora al espectáculo del Circo del Sol. Vamos, toda una girl band en directo. También es espectacular un número de equilibrio y concentración que hace una de las sacerdotisas de la isla Amaluna y que nos tuvo a todos casi sin respirar durante unos miuntos. No os digo más para no romper la magia de descubrir vosotros lo que pasa en que caso de que vayáis a verlo. Y nos gustó también el número de malabarismo de Cali, el hombre lagarto mascota de Miranda.

10 de agosto de 2014

¿Tentempié urbano? Mery Croket Alicante

Un buen descubrimiento este verano: Mery Croket en Alicante. Es un sitio con intención take away, pero cuando estás allí dan ganas de quedarse. Paredes blancas, techos altos, fotos de Alicante en las paredes y cosas para comer y beber muy apetecibles y sanas. Pero ante la calidad (y deliciosidad) de la comida y el maravilloso trato de las dueñas, María y Mª Ángeles, no sabría con cuál quedarme. Perfectos a partes iguales.


Ellas han abierto el local con el objetivo de ofrecer algo distinto. Por una parte, un sitio de paso donde poder comprar un tentempié o todo un menú y disfrutarlo en casa o sobre la marcha; por otra, un lugar referente de comida sana, con ingredientes de primera calidad, frescos y a la altura de lo que cada vez pedimos más: bueno, de calidad, sano, equilibrado y beneficioso para cuerpo y mente.

9 de julio de 2014

Postales desde el Mediterráneo: Altea

Calles empedradas, casas blancas, cúpulas azules y el mar como fondo. Altea es una postal del mediterráneo más bohemio, ambientado por la música de guitarra y muestras de arte en cada rincón. Por la noche se transforma en un pueblo mágico gracias a las luces y los contrastes del blanco con ellas y el azul-morado del cielo. Sus calles están hechas para pasear, disfrutar del Ahora y dejarse envolver por su tranquilidad y frescura.

Para muchos, este rincón de Alicante es considerado un refugio de artistas, y es que el arte en Altea es parte intrínseca de ella. Muchísimos artistas, poetas y músicos viven y trabajan allí, y algunos de ellos incluso muestran  su arte junto a sus talleres, sea cual sea el estilo y el formato: pintura, escultura, cerámica, etc.; hay salas de exposiciones permanentes, donde además de admirar el trabajo de los artistas, también se puede adquirir; está la Asociación de Artistas de Altea, fundada en 1992, muy activa en exposiciones y actos culturales; y, por supuesto, el centro de artes Palau d'Altea, con programación que incluye música, ballet, teatro o arte. Además, la Universidad Miguel Hernández de Elche estableció en Altea su facultad de Bellas Artes. Así que este precioso pueblo es, sin duda, un foco y referente en el mundo del arte y la cultura.

17 de febrero de 2014

Objetivo cupcake: ruta de cupcakes en Alicante

¡Hola viajer@s golos@s!

Últimamente se han puesto de moda en Alicante las pastelerías o cafeterías con cupcakes, tartas de estilo americano y repostería casera. En la mayoría de ellas hay una enorme carta de tés, cafés originales, zumos y batidos de frutas. Es como una explosión de magdalenas decoradas, velas en las mesas, revistas de moda y libros, y decoración de influencia anglosajona que coincide con la popularización de la cultura del cupcake. Realmente es toda una tendencia y, si nos fijamos, nos daremos cuentas de que estamos rodeados por hermosas magdalenas de colores ;)

Si os dáis una vuelta por librerías como la Fnac, Teorema, Espiral, La casa del libro o cualquier otra, fijaros y veréis cómo hay un amplio surtido de libros de cupcakes, recetarios de cupcakes y tartas, sets de regalo de pastelería... En televisión pasa lo mismo. El canal Divinity está copado de programas de este tipo: el programa 'Cupcake maniacs' de la bloguera pastelera Alma Obregón (del blog 'Objetivo Cupcake'), el concurso 'Guerra de cupcakes', etc. Y el diario 'Información' de Alicante, y el diario 'El País', están regalando coleccionables sobre repostería y cómo hacer cupcakes y fondants.

La cuestión es que esta moda ha hecho que se abra en Alicante una colección de cafeterías muy chulas. Yo, junto con un grupo de amigas (Patri, Carmen y María, por un lado, y María José, por otro) nos estamos dedicando a visitarlas todas. ¡Todo sea por el blog La Viajera! :D

26 de enero de 2014

Hotel Medina de Toledo


Pese a que no estaba todo lo limpio que debería cuando nosotros fuimos, os recomendamos el hotel Medina de Toledo por sus instalaciones (habitaciones cómodas, bonitas y baño genial, con ducha de masaje y todas esas pijadas) y por su excelente situación. 
Está en el centro de Toledo, en la zona norte y a un paso del nuevo centro de conferencias de la ciudad.
Tuvimos aparcamiento en la puerta todos los días (era gratis, en la calle) y como estábamos en el casco antiguo, pues en 3 minutos estábamos en el centro. Ahora han hecho reformas y he visto en su web que tienen una terraza exterior, lo que está muy bien porque las vistas son despejadas y agradables.

             



El desayuno era normalito, pero pasable. ¡Ah! Lo que no os recomendamos es su restaurante, nos costó muy caro y la comida era bastante floja.

Os dejo la web del hotel Medina de Toledo: http://www.hotelmedina.com/

25 de noviembre de 2013

Y en otoño... turismo rural

¡Hola viajer@s! :)

Y con el frío... montaña y paredes de piedra. Es decir, ¡turismo rural! El otoño ha llegado... ¡por fin! Por todas partes hemos abierto paraguas, sacado las chaquetas más gruesas y hemos visto fotos de nieve en muchas ciudades y pueblos. La semana pasada nevó incluso en Alicante, a tan sólo 35 minutos de la costa, en el Port de la Carrasqueta, Alcoy y toda la comarca. ¡Brrrrrrr! *_*



Así que, con este fresquete, lo que apetece es quedarse en sitios acogedores y cálidos e incluso en otro tipo de destinos. A mí me encanta el mar y la playa pero para el otoño y el invierno me tira más lo verde, las casitas rurales de piedra, las mantitas en el sofá y los paseos por la montaña y sus pueblos. Rápidamente me imagino paseando por alguno de los pueblos de postal de la Vall d'Aran o por la propia Vielha, ciudad que me encanta y que no me canso de visitar. Y entre los pueblos de la zona me quedo con Artíes y Salardú, ¡y Bossost también!


28 de junio de 2013

Fin de semana exprés en San Sebastián

¿Qué tal, viajer@s?

Hace unas semanas estuve en San Sebastián, y aunque fue un viaje visto y no visto y por motivos familiares (buenos), no nos dio tiempo a mucho. Pero como tenemos el don de estirar y hacer cundir el tiempo, el día y pico que tuvimos estuvo bien aprovechado.

Comida en Hidalgo 56, Paseo de Colón.

Llegamos a Donostia a las dos y media de la tarde, dejamos las maletas en la pensión Aida, aparcamos y fuimos a comer a Hidalgo 56, en el Paseo de Colón. Está super recomendado en Tripadvisor y la de la pensión también nos habló bien del sitio. Literalmente nos dijo: “tienen la mejor chuleta de Donosti”. Eso había que probarlo, ¿no?

Pedimos una tabla de 10 pinchos para compartir, muy buenos, con ingredientes de calidad y bien presentados. Uno de nosotros pidió una copa de vino tinto y la cantidad, para los 2 euros que costaba, nos pareció que se quedaba corta. ¡Parecía que le faltase un sorbo! ;) Bacalao al pil-pil (muy bueno), chuleta para dos (estaba sosa, pero nos sacaron escamas de sal y quedó muy buena, pero no creo que tanto como para ser la mejor de la ciudad…) y un revuelto de setas y langostinos que costaba 16 o 17 euros y que nos pareció realmente escaso.

Los postres fueron buenísimos. Brownie tibio delicioso, el mejor arroz con leche que hemos probado y flan de café casero que quitaba el hipo. Un 9,9 para ellos. Un 7 para la chuleta ;)

Tarde de fotos y tiempo revuelto

Por la tarde, ya con la familia reunida, los medio arrastré a todos a hacer fotos por media ciudad… Necesitaba nuevas imágenes para una revista para la que he hecho un reportaje sobre San Sebastián. La Concha, la catedral del Buen Pastor, lo Viejo, etc. El plan hubiese sido perfecto de no ser por el viento medio asalvajado que azotaba y el fresquete que hacía. Pero eso no impidió que paseásemos por la arena y nos hiciésemos algunos fotos chulísimas a contraluz.

Después de casi dos horas de fotos aquí y allá y unas cuantas amenazas tipo “como mañana esté constipada, te pelo”, decidimos lanzarnos a los bares de pinchos :D El Txepetxa, imprescindible cada vez que vamos, el Zeruko, para nosotros el gran descubrimiento gastronómico del fin de semana, o el bar Goiz Argi, con una brocheta de gambas riquísima, fueron algunas de las paradas.



Paseo por Cristina Enea y comida gallega en Donosti

El sábado fuimos a caminar dos horas por Cristina Enea, un parque precioso de 11.000 metros cuadrados, con árboles enormes, pavos reales que pasean en libertad, un lago, una biblioteca… Es uno de los pulmones de la ciudad y está a unos 15 minutos paseando desde el Kursaal.

Fuimos a comer al Vilalúa, un restaurante gallego situado en la calle Miracruz. Pulpo (riquísimo), empanada gallega (muy buena aunque un poquito dulce), carne trinchadita con pimientos verdes (muy buena pero escasa) y navajas (muy buenas, aunque en Alicante las hemos probado mejores todavía, jeje) fueron el menú. De postre pedimos tarta de Santiago para todos, ¡pero no les quedaba! El camarero dijo que se les había acabado el viernes… Vaya fallo, un restaurante gallego sin su postre estrella un sábado… Como alternativa nos sacaron queso de tetilla con membrillo.

Por la tarde tuvimos el evento familiar del fin de semana: la comunión de mi sobrina Miren. Y como regalo para ella, el viento desapareció y el sol lo inundó todo, increíble *_*

Cenamos en el Merendero de Ulía. ¡Qué sitio tan bonito! Con vistas sobre el mar y comida increíble: foie, risotto negro, crema de hongos, ibéricos, chuleta y de postre un hojaldre con nata. Para chuparse los dedos.

Y el domingo, de vuelta

El domingo tocaba la vuelta, pero aun así me escapé sola a hacer fotos al ayuntamiento, La Concha, el Bulevard, el Kursaal, el puente de la Zurriola… Hacía un día precioso y no podía desaprovechar la ocasión. Además, quería comprar unos pasteles para llevar a la familia de una pastelería en particular (siempre vamos) que está detrás del ayuntamiento, en la calle Mayor: Pastelería Izar. ¡La mejor!

Y aquí os dejo la foto bien grande para que podáis ver en detalle los pasteles... Ya me diréis si sólo con la pinta que tienen no dicen ya: "Cómemeeee".













Con penita nos volvimos, pero ya tenemos decidido repetir en julio con un poco más de tiempo. ¡Uno nunca se cansa de visitar San Sebastián!



18 de junio de 2013

Pin Up Coffee San Sebastián

¡Buenos días, viajer@s!





Hoy os quiero dar a conocer un sitio especial en una ciudad especial. Se trata de una de esas tienditas con encanto, hechas con mucho cariño (si vas, lo notas) y con productos diferentes. En Pin Up Coffee, situada en el centro de San Sebastián, podemos encontrar cosas ricas para comer y beber y también detalles originales para regalar. Al frente está Nuria, pin up de corazón que desprende montones de energía y alegría.

Por una parte, la tienda tiene una amplia variedad de tés e influsiones. Te los puedes llevar a casa en paquetes o tomártelos allí mismo. También hay mermeladas, galletas y caramelos dignos de Hansel&Gretel. Y por supuesto, ¡cupcakes! Nuria también prepara smoothies y cafés :) Os recomiendo tomaros algo allí y charlar un poco con ella, ¡la diversión está asegurada!

Y después están todas las cosas pensadas para decorar y regalar con un toque popero americano: cajas metálicas, cestas, tazas, teteras, velas... Son perfectas para sorprender a alguien o, sencillamente, darnos un capricho para nuestra casa.


10 de enero de 2013

Planeta té Barcelona


Más de 365 variedades de té e infusiones en el barrio de Gracia

Un día, caminando por la calle Asturias del barrio de Gracia en Barcelona, entré en Planeta Té, una tienda con una muy buena variedad de tés, infusiones y rooibos. Lo que la hace especial, además de la calidad de sus tés a granel, es que tiene, además, variedades en bolsita de distintas marcas, como Yogui Tea, Ahmann Tea, Twinings, algunas marcas Bio y otras poco conocidas (por mí) y que no recuerdo el nombre.

Llevaba tiempo buscando té Thai o Chai (muy especiado). En Planeta té lo encontré de dos marcas distintas en caja de bolsitas individuales y un tercer tipo a granel. Yo me compré la de Twinnings de 50 bolsitas. Está buenísimo, con un toque picante por el jengibre.

A granel tienen todos los clásicos, como English Breakfast o Early Grey, té verde, manzanilla, poleo, etc. Y algunos distintos como chocolate con naranja o un delicioso rooibos de Navidad. El año pasado tuvo tanto éxito que lo han tenido durante todo el año y la dueña de la tienda lo ha preparado también en té verde, negro e infusión. Me llevé el verde y el rooibos.

El precio es medio-alto. La caja de 50 bolsitas de Chai me ha costado 6 euros y los dos paquetitos a granel de 150 gramos, 4 euros cada uno. Un día es un día ;)

Planeta Té
C/ Asturias, 50

10 de diciembre de 2012

Slow shop en Gracia, Barcelona


Plazas, encanto singular y una ruta alternativa de comercios únicos y con personalidad

El barrio de Gracia tiene un nosequé especial que me atrae hacia él cada vez que voy a Barcelona. Sus calles estrechas, con arbolitos, bicis apoyadas en las fachadas y balcones de los que cuelgan plantas y asoman molinillos de viento. Sus bares y  locales, todos únicos y con personalidad. Sus plazas, bulliciosas, vivas y activas y en las que igual te encuentras un encuentro de bailarines de tango que una muestra de pintores locales. Su variopinta gente, ya que te puedes cruzar con todo tipo de personas en Gracia. ¡Todos cabemos en este barrio!

El sábado, después de mi enésima visita al Parc Güell y un poco agobiada por el mogollón de turistas gritones que había, empecé a descender hacia el mar. Siempre que voy al Parc Güell me gusta bajar por la Avenida Santuari Sant Josep Muntany. Es muy tranquila y eso que es perpendicular a Travessera de Dalt. Tras cruzar esa avenida y dejar a mi espalda el insoportable ruido del tráfico ya tengo la sensación de sumergirme en otra cosa. ¡He llegado a Gracia! Normalmente me dejo llevar y voy girando hacia izquierda o derecha según me apetezca, ya que seguro que descubriré algún rincón distinto a la última vez. 

Esta vez seguí algunos de los puntos marcados en el folleto “Slow shopping”, donde se destacan 20 comercios del barrio de Gracia, como Planeta Té o Bagels. La ruta recomienda otros establecimientos, como una floristería o varias tiendas de moda y complementos donde encontrar desde luego ropa diferente y original. Los tenéis todos aquí:





28 de noviembre de 2012

El rincón del sibarita, Santa Faz (Alicante)



Este restaurante se encuentra en Santa Faz, a 6 kilómetros de Alicante y a un paseo de Sant Joan. Los dueños decidieron no hacer ningún tipo de campaña de publicidad y la cosa les ha salido fenomenal. Una vez más, el boca a boca se demuestra como la mejor forma de dar a conocer algo.

El local es pequeño, con mesas y barra en el interior y también en la calle peatonal junto al monasterio. La decoración es moderna y con los detalles muy cuidados, si bien al ser en tonos grises a mí me resulta un poco fría. Si el tiempo lo permite lo mejor es sentarse en una de las mesitas que tienen fuera. Eso sí, hay que reservar con días de antelación ya que de lo contrario no encontraremos mesa libre ni dentro ni fuera. El ambiente es realmente tranquilo y la calle es bonita y pintoresca, con las casas típicas de Santa Faz, muy mediterráneas pintadas de colores.

La carta es la justa medida entre corta y larga. Original y distinta aunque con un toque de tradición: salazones, ensalada de capellán con tomate, escalivada, tostas... Y el servicio es extremadamente amable y atento que, aunque parezca mentira, no es fácil de encontrar.

Nosotros hemos probado:

  • Ensalada de salazones, con variado de lechugas, tápenas, hueva y mojama. Cantidad normal. El aliño estaba muy bueno.
  • Berenjenas con miel de caña, sorprendentes, crujientes, realemente deliciosas. Siempre que vamos, las pedimos.
  • Croquetas de jamón ibérico (buenísimas) y de pato (normales).
  • Postres: pastel de queso tradicional (la salsa de arándanos, un pelín ácida) y helado de turrón, buenísimo, de calidad, con trozos de turrón.

¡Muy recomendable!

También tienen tienda en el mismo restaurante donde poder comprar aceite, salazones, conservas, turrones, etc. Todo muy delicatessen pensado para paladares exigentes y bolsillos llenos.

En su blog podéis ver, además de muchas fotos del establecimiento y de sus platos, toda la actividad gastronómica que tienen: carta de vinos y gintonics, "Viernes de arrocitos" o el "Winecanting".


Imagen: elrincondelsibaritadondiego.blogspot.com.es

14 de noviembre de 2012

Aparthotel Nou Vielha, Val d'Aran

Hemos ido en 2 ocasiones a este aparthotel en Vielha. En él tienes cocina-salón con vistas, una habitación y el baño. Es como tener una casita en los Pirineos ;). 

La limpieza no es su fuerte y le falta algo de mantenimiento. Por ejemplo, la última vez que estuvimos allí a la ducha le faltaba la mampara enterita :P

Pero hay otros aspectos que lo compensan, como la ubicación en Vielha y que son realmente cómodos, acogedores y agradables para descansar.



12 de noviembre de 2012

Conocer San Sebastián

Donosti es la ciudad completa: playa, montaña, río, belleza y gastronomía

Si alguien me pregunta por la ciudad que más me gusta de las que he visitado, siempre me viene a la mente, junto con otras, San Sebastián. Es cómoda por tamaño, limpia, elegante, verde y, además, tiene río y mar. Por si esto fuese insuficiente, es un lugar perfecto para comer.


Tres montes (Igueldo, Urgull y Ulía), tres playas (la Concha, la Zurriola y Ondarreta), los distintos barrios (lo Viejo, el Centro, Gros...), sus palacios, como el maravilloso Miramar situado en un enclave de cuento, la catedral del Buen pastor, la isla de Santa Clara, el parque Cristina Enea, el paseo por el río o su entorno de bosques y sendas lo hacen un lugar único que engancha a quien lo visita.

Hace unos días he estado allí y el tiempo no ha sido el mejor de todos. Pero gracias al fuerte viento pude asombrarme con olas impresionantes y que, al vivir junto al Mediterráneo, no estoy acostumbrada a ver. ¡Creo que era la que más corría del paseo marítimo! Eso sí, los donostiarras se quedaban asomados a la barandilla como si tal cosa.

8 de julio de 2012

Vielha

Vielha me tiene enganchada... Cuando pasan unos meses sin ir, ya me coge el "ansia" por volver. La Val d'Aran, con Vielha como corazón urbano, es verde, revitalizante y energizante. Sus pueblos de piedra y pizarra que parecen sacados de un cuento, el río de agua fresca y cristalina, las montañas forradas de bosque y los cientos de rutas inimaginables para hacer a pie lo convierten en un valle único.

Muchas veces fantaseo con tener una casa allí y, por más que vuelvo a recorrer sus pueblos y calles, nunca consigo decidirme por el lugar ideal para tenerla. Arties y Bossost son chulísimos, y también Salardú. ¡No sé con cuál quedarme!

11 de enero de 2012

De Zumaia a Deba.

Nuestra tercera jornada de Camino del Norte por la costa transcurrió de Zumaia a Deba. Las vistas fueron especialmente espectaculares.

En Turismo nos comentaron que cabía la posibilidad de hacer un tramo de GR en vez de seguir el trazado original del Camino de Santiago. La alternativa tenía más dificultad (por el mayor desnivel) pero las vistas eran mejores y se evitaba caminar junto a la carretera. Así que escogimos el recorrido por el GR, ¡valió la pena!
Pudimos ver nuevas zonas de playa donde el Fysch se veía claramente, acantilados, prados con vacas y caballos, casonas vascas, caseríos y pueblos.
Al mediodía llegamos a Deba, después de descender por un camino que desembocaba en una senda poco agradable y muy empinada. Llegamos directamente a la playa y de ahí volamos a Turismo para ver dónde debían firmarnos la credencial. Resultó que la firmaban allí mismo. Tuvimos poco tiempo de visitar Deba (nada, en realidad), ya que nuestro tren de vuelta a Donosti salía en pocos minutos y tuvimos la suerte de llegar a tiempo para cogerlo.
La próxima vez retomaremos el Camino en Deba.

Camino del Norte por la Costa: de Orio a Zumaia.

Tras tomar un cafetito en el albergue de Rosa (albergue San Martín), comenzamos a caminar de nuevo con dirección a Zumaia. Esta 2ª etapa es de 16 km también y combina monte con carretera.

Al poco de salir de Orio, se pasa por el otro lado de la ría, lo que deja una vista genial del pueblo con el monte verde de fondo y el azul de la ría en primer plano. El camino empieza a subir y deja el estruendo de la autovía detrás. Empiezan los campos con vides a ambos lados del camino hasta que se llega a lo más alto de un monte, junto a una masía. Desde allí hay un mirador increíble de todos los campos, valles y vides, que circulan serpenteantes.
Poco después llegamos a la entrada de un cámping con muy buena pinta y, de nuevo, el mar.
Es una etapa más "urbana" ya que se pasa por Zarautz y Guetaria, ambas poblaciones son preciosas y si se puede el alto en el camino es casi obligatorio.
También llegamos a nuestro destino a mediodía, cansados y con hambre, pero contentos con lo visto y caminado.
En Zumaia hay 3 albergues y nosotros fuimos al de San José, ya que tiene "celdas" dobles. Se trata de un antiguo convento reconvertido en albergue de peregrinos. Es enorme, con varias plantas y un jardín trasero donde leer y descansar al sol.
Muy austero, de colchones malos, pero muy limpio y con baños amplios y también impecables. La chica que nos atendió era muy amable y nos trató fenomenal.
No hay servicio de comidas, pero sí hay un salón con un microondas. Por la mañana preparan un desayuno básico con leche, tostadas, galletas y zumos.
Zumaia es un pueblo precioso, con muchos paseos posibles por el puerto, el muelle, las dos playas, el faro... También fuimos al centro de interpretación, donde nos explicaron qué es el Flysch. En este video de youtube se ve genial http://www.youtube.com/watch?v=kCgdsValY8w&feature=related
Os dejo también alguna foto:
En resumen, se trata de las distintas capas que los sedimentos fueron creando a lo largo de los siglos y cada capa ofrece información sobre un hecho o hito en la historia física del planeta. Cuando Iberia y el resto de Europa chocaron, se alzaron en la forma que ahora lo conocemos: acantilados, montañas... y es por eso que se pueden ver con facilidad. Lo comparan con un libro, ya que cada capa es como una hoja: contiene información para leer y comprender.

El camino del Norte, el camino de la costa por el País Vasco.

Este verano hemos empezado con el Camino de Santiago y lo hemos hecho con tres días de marcha que hemos repartido entre San Sebastián y Deba. Unos 45 kilómetros. Nuestra intención era hacer dos días más, pero estábamos cansados y el tiempo tampoco acompañaba.
En la jornada 1 dejamos el coche en el Monte Igeldo, en un pequeño párking gratuito y al aire libre a unos metros de la entrada del parque de atracciones de Donosti. Desde el principio, las vistas son impresionantes, con acantilados, prados y el mar. El camino está muy bien señalizado con flechas amarillas (Camino de Santiago) y la marca del GR que en muchas ocasiones coincide.
Llegamos a Orio al mediodía y nos acercamos al albergue de Rosa. Absolutamente recomendable y que nos supuso la caída de la mala imagen que teníamos de los albergues. Se trata de una casa de campo típica vasca, en la parte alta del pueblo, en una zona de masías y casas con jardín y con unas vistas de los montes cercanos que bien valen quedarse allí.
Caben 20 personas y las camas están organizadas como literas. Los colchones y los cojines son buenos, el baño y las duchas son amplios, limpios y en perfecto estado, una de las duchas tiene incluso hidromasaje. También tienen una centrifugadora para escurrir la ropa y un tendedero cubierto en el exterior. En el jardín, han puesto una cabaña en la que está la cocina y dos grandes mesas de pino y bancos para comer, leer, etc. Fuera también hay mesas y sillas para disfrutar del buen tiempo (que parece que este verano no llega al País Vasco).
En fin, las instalaciones, son muy muy buenas y el trato de Rosa y su cuñada, inmejorable.
También ofrecen comidas y desayunos con productos de la zona pero nosotros fuimos por libre.
Orio es genial para pasear por la tarde. Nosotros compramos el periódico y nos sentamos en un banco del paseo que han hecho paralelo a la ría y después, cuando hacía más frío, en una cafetería.
Primera etapa, Donosti-Orio, 16 km.
El tiempo que tuvimos: fresquete y con chirimiri o calabobos a ratos.

Faro de Favaritx

Al día siguiente condujimos hacia el Este. Allí, en uno de los brazos que se extiende hacia y sobre el mar, está el faro de Favàritx. Me hacía especial gracia el ir a ver este lugar porque hace un par de años pinté un cuadro a pastel a partir de una foto del faro. El paisaje es impactante: gris, agreste, un poco lunar, un poco volcánico, con muy poca vegetación. Pero aún así, atractivo. Nos dicen que es por el aire de Tramuntana, que sopla del Norte. Dejamos el coche donde se acabó el camino, junto a una valla que estaba cerrada pero que se puede sortear por los lados. Un camino más estrecho te lleva hacia el edificio. Hay una casa completamente blanca, amplia, y, sobre ella y a un lado, se alza el faro. Es precioso, a rayas amplísimas de color blanco y azul oscuro. No sé qué tienen estas edificaciones que me ponen melancólica. Me parecen personas que ayudan a los que están en el mar a no estrellarse contra las costas, pero que a cambio sólo reciben soledad frente a tempestades y días de sol. También por hay allí playas, pero a estas no va mucha gente. Nosotros visitamos Cala Tortuga, una playa ancha y abierta desde la que se ve Favàritx a lo lejos. Hace un poco de viento, así que pese a que el agua está transparente, hay unas cuantas olas que no nos dejan usar las gafas de bucear (no vemos ni torta).Después de Tortuga fuimos a por el coche y estiramos un poco las cabezas para cotillear el entorno. Al otro lado de la carretera, a pocos metros, hay una mini cala increíble. Ojo, no es de aguas turquesas, arena blanca ondulante y rodeada de pinos verde brillante. La poca arena que hay es gris, las rocas que la rodean son grises y el fondo del agua se ve pedregoso y con cosas negras. También parece gris. Incluso los matojos resecos que se ven aquí y allá son paliduzcos. Resulta que el agua está transparente a más no poder y como llevamos cangrejeras, problema resuelto. Y para colmo, no hay nadie en la cala. Da hasta un poco de miedo mirar bajo el agua: hay cientos, miles de erizos de mar, además de peces. Y un montón de rincones entre rocas y piedras en los que te imaginas que va a salir un monstruo marino o algo así.