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20 de marzo de 2014

Dónde dormir en Roma: apartamentos Residenza Giubbonari

Encontrar alojamiento que se adapte a nuestras necesidades, que tenga un precio razonable, sea céntrico y, puestos a pedir, agradable y bonito, no siempre es posible. Aunque nosotros lo conseguimos en nuestro viaje a Roma :)

Se trata del conjunto de apartamentos Residenza Giubbonari, situados a 1 minuto de la Piazza Campo dei Fiori, en la Via dei Giubbonari. Es la localización perfecta para conocer toda la ciudad, recorrer las calles del casco antiguo, el río Tevere, visitar el Vaticano, etc. Nosotros no tuvimos que coger ni un autobús durante todo el viaje. Además, la Via dei Giubbonari es una bonita calle adoquinada que desemboca en la Piazza Campo dei Fiori, está llena de comercios y tiendas y el ambiente es muy agradable y alegre.

Los apartamentos. Hay 5 apartamentos distintos, cada uno se llama con el nombre de un color y son todos preciosos, cuidados al detalle y en los que parece que estés en tu propia casa. La diferencia son los tamaños, la altura en el edificio y si tienen terrazas o no.

Nosotros nos quedamos en el verde, el Green Frog Apartment. Teníamos un salón con cocina, dos habitaciones y dos baños grandes, uno de ellos con lavadora y secadora. En la entrada había un armario con muchísimas guías y libros sobre Roma, mapas y novelas en italiano, lo que nos resultó muy útil pese a llevar yo mi propia guía.

11 de enero de 2012

Roma. Llegada y toma de contacto.



29 de diciembre de 2011.

Llegamos a Roma directos desde el aeropuerto Ciampino. Como somos 5 hemos cogido un transfer que nos cuesta 50 euros. Se trata de una furgona negra, amplia, con las lunas tintadas..

Parecemos una familia de la jet set ;-)

Una vez en el apartamento (impresionante apartamento Residenza Giubbonari, escribiré la reseña en el apartado de Hoteles), bajamos a comprar la comida al Forno Roscioli. Lo tenemos a la vuelta de la esquina y nos lo acaba de recomendar Eduardo, el joven italiano que nos ha

enseñado el apartamento y nos ha explicado todo. Un italiano que nos recomienda la pizza y la comida de ese horno... ¡Eso hay que probarlo! Tienen web, donde podéis ver algunas fotos y también el restaurante que tienen a 2 minutos del horno.
Nos ponemos las botas. El sitio es para verlo. Docenas y docenas de tipos de pan, tartas, pasteles, comida italiana... Te lo puedes llevar o tomar allí. Y por supuesto, pizza. Son como de un metro de largo, ovaladas, y te cortan el trozo que quieras. Eduardo tenía razón: están BUENÍSIMAS ;-)
Por la tarde hacemos un largo paseo por el casco antiguo-histórico de Roma, que es donde estamos alojados. Primero bordeamos el río y luego volvemos serpenteando las callejuelas. Nos dejamos caer por Piazza Navona, donde al ser Navidad contemplamos un feo mercadillo tipo feria española. 


¡Con lo bonita que es la plaza!