Así que, bien aconsejados, empezamos nuestra ruta de un día en la ciudad de Bayona, a una hora de Donosti y al suroeste de Francia. Decidimos ir por autopista y volver por la carretera D-810, por eso de hacerlo circular, llegar pronto por la mañana y disfrutar, de regreso, de las espectaculares vistas desde la carretera.
Bayona es un sitio precioso, muy recomendable para pasar unos días, perderse por sus calles, cruzar sus puentes y disfrutar de su animada tranquilidad. La ciudad está dividida en tres zonas distintas por los ríos Nive y Adour: Gran Bayona, Pequeña Bayona y Saint-Esprit. En la Gran Bayona, las calles y casas son alegres, con ventanas de mallorquinas de colores, entramados de madera y banderillas que atraviesan de un edificio al otro. Muchas tiendas, muchos restaurantes y muchos sitios con cruasanes baratos y muy buenos ;)
A pocos minutos de ella, junto al río Nive, hay un mercado sensacional, el mercado Les Halles. Tenéis aquí más información oficial. Está muy bien provisto de productos de la zona, por lo que es un buen lugar para volver a casa con algún foie o queso francés. Además, el cuarto sábado de cada mes, de 11:30 a 12:30, actúa un coro de voluntarios para que el ambiente sea todavía más alegre. Junto al mercado de Bayona, hay una plaza donde se instala un mercadillo con antigüedades y cachivaches de lo más variado.
La catedral de Bayona también es uno de los atractivos de la ciudad. Se encuentra en el Camino de Santiago, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998 y es realmente espectacular por sus dos campanarios y el claustro. Podéis hacer una visita virtual en su web, donde también tiene horarios e información sobre su historia muy interesante.
A pocos minutos de ella, junto al río Nive, hay un mercado sensacional, el mercado Les Halles. Tenéis aquí más información oficial. Está muy bien provisto de productos de la zona, por lo que es un buen lugar para volver a casa con algún foie o queso francés. Además, el cuarto sábado de cada mes, de 11:30 a 12:30, actúa un coro de voluntarios para que el ambiente sea todavía más alegre. Junto al mercado de Bayona, hay una plaza donde se instala un mercadillo con antigüedades y cachivaches de lo más variado.






