Tras descubrir Anuradhapura los días anteriores, sus dagobas inmensas y el árbol bajo el que se iluminó Buda, fuimos a Mihintale, el punto más al norte que visité en Sri Lanka. Todavía con las explicaciones frescas del día anterior de nuestro guía Karnal sobre la ciudad sagrada, le escuchamos nuevamente absortos contar cómo el budismo llegó a Sri Lanka en el 247 a.C. Las crónicas narran que el rey Devanampiya Tissa se encontró, mientras intentaba cazar a un ciervo, al monje budista Mahinda, hijo de Ashoka, emperador budista de la India. Puso a prueba al monarca, quien superó los retos, así que el monje lo consideró digno del budismo y lo convirtió allí mismo. Ese momento supuso el inicio del budismo en Sri Lanka ya que la conversión del rey favoreció su rápida expansión por toda la isla. Por su parte, Anuradhapura, la ciudad sagrada de Sri Lanka, se convirtió posteriormente en el centro político y religioso del país.
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| Vistas de Mihintale desde su punto más alto: Aradhana Mahinda |
En Mihintale llegaron a residir hasta 3.000 monjes así que caminar entre los restos de este complejo monástico permite imaginar cómo era su vida y costumbres allí. Primero hay que tener en cuenta el lugar, su orografía. Se sitúa en lo alto de una colina rodeada de verde, como todo en Sri Lanka, y el ascenso es por una amplia escalinata de granito de casi 2.000 peldaños. La subida es agradable y con bastante sombra gracias a la vegetación de la zona, como el aromático franchipán o frangipani. Conforme subimos podemos ver maravillas históricas como los restos muy bien conservados de uno de los primeros hospitales del mundo, en este caso de la milenaria medicina ayurvédica, originaria de la India.
En la subida también se puede ver el refectorio de los monjes y la casa de las reliquias. En el refectorio se conservan los enormes comederos de piedra que se llenaban de arroz para ellos. Cerca de allí, unas enormes losas verticales de piedra muestran inscripciones que recogen las normas de quienes allí vivían, como la rutina que debían serguir los monjes. ¿Cómo debía empezar su día? Lavándose los dientes, meditando después y desayunando arroz hervido.
Ya en la cima, esperan varias dagobas de distintos tamaños. La más grande, la Maha Stupa, blanquísima y en lo alto, fue construida para contener las reliquias de Mahinda, el hijo del emperador de la India que os comentaba al principio. Las ofrendas florales la rodean y alegran con sus colores, como sucede en Anuradhapura. Pero antes, otra más pequeña, Ambasthala dagoba, situada entre columnas en una estructura de piedra circular, marca el punto en el que se encontraron Mahinda y el rey Devanampiyatissa, así que es un enclave fundamental para los fieles en el complejo monástico. A pocos pasos hay una enorme estatua de Buda sentado que parece contemplar, sereno, el lugar.
Por último, y si no se tiene vértigo, se puede ascender al punto más alto de Mihintale: Missaka Pawwa o Aradhana Mahinda, a 300 metros de altitud. Desde allí las vistas 360 grados os dejarán sin palabras. Y no solo las vistas de Mihintale sino también de Anuradhapura. Sus ahora lejanas dagobas blancas destacan entre el espeso manto verde que se extiende a lo largo de hectáreas. Con suerte, en la zona de los lagos que se ve desde la roca podréis ver también, aunque en la lejanía, elefantes.
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| Con parte del grupo tras visitar el refectorio y la casa de las reliquias de Mihintale |
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| Con Joel, Carmen y S. con la Maha Stupa y las impresionantes vistas desde la roca Aradhana Mahinda |
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| Vista de la Ambasthala dagoba y, a la izquierda, la roca Aradhana Mahinda, punto más alto de Mihintale |
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| Frente a la estatua de Buda en Mihintale |
Mihintale, junto con Anuradhapura, es el destino cada año de miles de peregrinos y fieles coincidiendo con la luna llena de Poson, habitualmente en junio. En ese momento, se celebra una fiesta, la Poson Poya, una de las más importantes de Sri Lanka y que conmemora la llegada del budismo a la isla. Como véis, el ascenso y visita a Mihintale y Anuradhapura es todo un viaje sensorial que concentra muy bien la esencia de Sri Lanka o, al menos, como la percibo yo: naturaleza maravillosa, espiritualidad, tradiciones milenarias, historia, cultura y calma... mucha vida en calma.
¡Gracias por leer este artículo! Os dejo también consejos prácticos para visitar Mihintale y otros enlaces sobre mi viaje a Sri Lanka. ¿Conocíais este rincón del mundo? ¿Os han dado ganas de visitarlo y vivirlo?
Anna
Guía práctica para visitar Mihintale:
- Qué ver en Mihintale: la escalinata de acceso a la cumbre, el hospital Ayurveda, el comedor de los monjes. Ya en la cima, las dagobas, la estatua de Buda (debéis haceros las fotos sin darle la espalda, ¡nada de selfies!) y la roca que corona Mihintale
- Parte de la visita se hace descalza, como en tantos otros lugares sagrados de Sri Lanka, así que puede ser recomendable llevar unos calcetines para no quemarse la planta de los pies. Creedme: la tierra prensada rojiza quema mucho mucho
- Gorra y agua
- Pañuelo grande, pashmina... para cubrir los hombros
- Rupias en efectivo para las propinas en los baños y para los que guardan los zapatos
- Ojo con los monos. Si os ven abrir la mochila o bolso pueden interpretar que vais a sacar comida y pueden llegar a ponerse agresivos para conseguirla





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