11 de enero de 2012

Roma. Llegada y toma de contacto.



29 de diciembre de 2011.

Llegamos a Roma directos desde el aeropuerto Ciampino. Como somos 5 hemos cogido un transfer que nos cuesta 50 euros. Se trata de una furgona negra, amplia, con las lunas tintadas..

Parecemos una familia de la jet set ;-)

Una vez en el apartamento (impresionante apartamento Residenza Giubbonari, escribiré la reseña en el apartado de Hoteles), bajamos a comprar la comida al Forno Roscioli. Lo tenemos a la vuelta de la esquina y nos lo acaba de recomendar Eduardo, el joven italiano que nos ha

enseñado el apartamento y nos ha explicado todo. Un italiano que nos recomienda la pizza y la comida de ese horno... ¡Eso hay que probarlo! Tienen web, donde podéis ver algunas fotos y también el restaurante que tienen a 2 minutos del horno.
Nos ponemos las botas. El sitio es para verlo. Docenas y docenas de tipos de pan, tartas, pasteles, comida italiana... Te lo puedes llevar o tomar allí. Y por supuesto, pizza. Son como de un metro de largo, ovaladas, y te cortan el trozo que quieras. Eduardo tenía razón: están BUENÍSIMAS ;-)
Por la tarde hacemos un largo paseo por el casco antiguo-histórico de Roma, que es donde estamos alojados. Primero bordeamos el río y luego volvemos serpenteando las callejuelas. Nos dejamos caer por Piazza Navona, donde al ser Navidad contemplamos un feo mercadillo tipo feria española. 


¡Con lo bonita que es la plaza!


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

¿Quieres comentar algo sobre lo que acabas de leer? ¡Muchas gracias!