13 de octubre de 2014

Un día en Bayona, Francia

Lo bueno de conocer mucho un sitio y de visitarlo repetidamente, es que exploras cada vez más sus alrededores y conoces otros lugares cercanos. Así que en nuestro último viaje a San Sebastián, además de repetir algunos de nuestros clásicos, hemos aprovechado para empezar a conocer la región de Aquitania en Francia y el punto de partida ha sido Bayona, ¡y qué descubrimiento!


 



Así que, bien aconsejados, empezamos nuestra ruta de un día en la ciudad de Bayona, a una hora de Donosti y al suroeste de Francia. Decidimos ir por autopista y volver por la carretera D-810, por eso de hacerlo circular, llegar pronto por la mañana y disfrutar, de regreso, de las espectaculares vistas de la cornisa desde la carretera.

Bayona es un sitio precioso, muy recomendable para pasar unos días, perderse por sus calles, cruzar sus puentes y disfrutar de su animada tranquilidad. La ciudad está dividida en tres zonas distintas por los ríos Nive Adour: Gran Bayona, Pequeña Bayona y Saint-Esprit. En la Gran Bayona, las calles y casas son alegres, con ventanas de mallorquinas de colores, entramados de madera y banderillas que atraviesan de un edificio al otro. Muchas tiendas, muchos restaurantes y muchos sitios con cruasanes baratos y muy buenos ;)  La catedral de Bayona también es uno de los atractivos de la ciudad. Se encuentra en el Camino de Santiago, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998 y es realmente espectacular por sus dos campanarios y el claustro.
A pocos minutos de ella, junto al río Nive, hay un mercado sensacional, el mercado Les Halles. Está muy bien provisto de productos de la zona, por lo que es un buen lugar para volver a casa con algún foie o queso francés. Además, el cuarto sábado de cada mes, de 11:30 a 12:30, actúa un coro de voluntarios para que el ambiente sea todavía más alegre. Junto al mercado de Bayona, hay una plaza donde se instala un mercadillo con antigüedades y cachivaches de lo más variado.




Desde allí mismo se puede cruzar el río Nive, y es uno de los puntos más bonitos e interesantes para hacerlo, ya que se ve una fantástica postal de la fachada de Pequeña Bayona o Petite Bayonne. Se trata de un pequeño barrio de arquitectura similar a la del centro, con iglesia propia (San Andrés), callejuelas enrevesadas, muchos bares y comercios pequeños y diferentes. Además, en la Pequeña Bayona están el Museo Vasco, donde se puede conocer y entender la historia de la ciudad y su puerto, y el Museo Bonnat de arte, con obras de Goya, Durero, Rembrandt, Leonardo da Vinci o Degas entre muchos otros. El Museo Bonnat de Bayona está cerrado, eso sí, desde 2011 por un proceso de renovación.





Las dos Bayonas quedan separadas del tercer barrio, Saint-Esprit, por el tremendo río Adour. En esta zona encontramos la ciudadela de Bayona, con una plaza de 480 metros cuadrados, la estación de trenes, la sinagoga de Bayona y la Iglesia de Saint Esperit.



Tras Bayona, las siguientes paradas fueron Biarritz, San Juan de Luz y Hendaya, ciudades preciosas de las que os hablaré en el próximo post :)

¡Buen lunes!

1 comentario:

  1. Una ciudad bonita, sin duda. Me sorprendió encontrarme esa mezcla vasco-francesa, mucho más presente de lo que me esperaba. Apenas estuve unas horas dando una vuelta con este itinerario: http://www.walkingo.com/route.php?city=192
    Está bien para un viajecito de fin de semana.

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